Jorge

«Nunca imaginé que estudiar y trabajar al mismo tiempo fuera a cambiar tanto mi vida. Siempre me había sentido limitado por no hablar inglés, pero sabía que era el momento de hacer algo al respecto. Apliqué al programa Work and Study con muchas dudas, pero desde el momento en que llegué, supe que había tomado la decisión correcta. En la escuela, las clases eran prácticas y los profesores te ayudaban a sentirte cómodo, incluso si tu nivel era básico. Aprendí a confiar en mí mismo poco a poco. Por las tardes, trabajaba en un restaurante, donde tuve que ponerme a prueba todos los días, ya que el idioma era clave para comunicarme con mis compañeros y clientes. Fue un proceso duro, pero ver mi progreso diario fue increíblemente gratificante. Después de un año, no solo mejoré mi inglés, sino que también crecí profesionalmente y aprendí a adaptarme a cualquier situación. Esta experiencia me abrió muchas puertas y ahora siento que puedo enfrentar cualquier reto en mi carrera, sea donde sea.»